Múnich tiene ángel. Es la capital de Baviera y se encuentra en una situación privilegiada en las laderas de un paisaje prealpino, que ofrece incomparables metas de excursiones.
Por la ciudad discurre el río Isar y la engalana con su murmullo. Gracias a las “locuras” del rey Luis II de Baviera, cuenta con innumerables castillos, monumentos y detalles que la enriquecen. Múnich es una ciudad agradable y cómoda para todos los la habitan y los que la visitan. Ofrece una gran variedad de actividades de ocio, cultura y economía e industria.